La enfermedad renal afecta principalmente la capacidad del cuerpo para:
Filtrar los desechos de la sangre.
Regular el equilibrio de líquidos.
Controlar la presión arterial
Mantener los niveles de electrolitos
En afecciones como la enfermedad renal crónica, los síntomas suelen desarrollarse gradualmente y pueden incluir:
Hinchazón en las manos, los pies o la cara (edema)
Fatiga
Cambios en la micción
Orina espumosa (proteína en la orina)
Hipertensión
Náuseas o pérdida del apetito.
Tenga en cuenta que las venas destacadas no figuran en esta lista.
El papel del equilibrio de liquidos