Sino con paz.
Porque algunas mujeres no se levantan para demostrarle algo a quien las dejó.
Se levantan porque hay una niña mirando.
Porque hay un legado esperando.
Porque hay una vida entera del otro lado del dolor.
Y porque, tarde o temprano, quien se va creyendo que abandona a una mujer sin valor termina descubriendo que dejó atrás exactamente lo que nunca volverá a merecer.